Los huevos de Emma, también conocidos como “Piedras del Río Ema”, son piedras lisas y ovaladas que están naturalmente pulidas por las aguas corrientes de los ríos, particularmente en Nueva Zelanda. Estas piedras suelen estar hechas de una variedad de materiales, incluyendo jaspe, ágata y otros tipos de cuarzo. Los huevos de Emma son valorados por su energía calmante, promoviendo el equilibrio, la armonía y el arraigo. Debido a su apariencia y energía tranquilizadora, a menudo se utilizan en la meditación, prácticas de sanación y como piezas decorativas que aportan una sensación de tranquilidad a cualquier espacio.